Joven estudiante calcula mal la cantidad de arroz a cocinar y se pone una franquicia de sushi


Se estaba preparando el almuerzo pero gracias a un mal cálculo, terminó poniendo varios locales de venta de Sushi.


Cocinó una sola vez y vende en casi 2.000 locales.
Un joven estudiante que vive sólo desde que se mudó a la ciudad para comenzar con la carrera universitaria, comenzó con la simple idea de poner a hervir arroz para almorzar y luego asistir a clases. Siempre se supo de las dificultades que tuvo el ser humano para lograr calcular con exactitud la cantidad de arroz que se va a cocinar, pero fue grata la sorpresa que se llevó el joven de 19 años al darse cuenta que la cantidad de arroz que estaba cocinando era “realmente excesiva”.
Nunca se logra acertar con la cantidad de arroz, porque absorbe mucha agua y el volumen crece notablemente. A veces sale mucha cantidad y no sabés que hacer con tanto arroz, en cambio otras veces sale poca cantidad y te cagás de hambre” afirmó el joven proveniente de un pueblo del interior.
Luego de ver la olla rebalsada y la cocina llena de arroz, el ex estudiante de ingeniería decidió emprender una franquicia de Sushi que rápidamente se extendió llegando a poner una cadena de 1768 sucursales en tan sólo dos días. “Cuando vi que había tanto arroz no quise indignarme y busqué el lado positivo, lo primero que se me ocurrió fue algún negocio. Recogí todo el arroz y lo puse en diversos recipientes, luego de un breve análisis decidí abrir un local de sushi cuya principal materia prima necesaria es el arroz” dijo el adolescente emprendedor que rápidamente abandonó la carrera que estaba cursando.
Durante las primeras horas el negocio funcionó tan bien que decidí abrir rápidamente un par de sucursales, que luego se convirtieron en un sistema de franquicias a las cuales yo les sigo brindando el arroz” dijo. Luego agregó que “fue tanto el arroz que cociné ese mediodía que ahora tenemos casi 2 mil sucursales y se siguen abasteciendo de esa misma tanda de arroz”.
Lo increíble es la cantidad de locales que se abastecen de una sola cocinada de arroz y la cantidad de franquicias que se abrieron en tan sólo dos días. “No puedo creer lo que paga la gente por un pedazo de pescado crudo y un poco de arroz” finalizó diciendo el ahora empresario multimillonario.